Desde que hemos nacido, mi corazón ya te pertenecía, sin saber aun quines éramos. El destino hizo que nuestros caminos se cruzaran un día, sin saber que desde entonces unidos estaríamos para siempre. Yo soy tuya, aun no lo sabia, pero algo dentro de mí me decía que tú serias para siempre mi único amor. Ese día que nuestras miradas se cruzaron por primera ves, fue una mirada intensa la cual transmitía un fuerte sentimiento que aun hoy lo siento dentro de mi. Desde ese día, al día de hoy ya han pasado casi once años, y aun yo soy tuya. Siempre lo seré, mi vida esta en tus manos, mi corazón esta en tus manos, y nuestras vidas están juntas para seguir adelante. En estos once años hemos vivido experiencias buenas y malas, la peor fue que tuvimos que separarnos durante seis años, pero que decir, fue necesario. Crecimos, maduramos, aprendimos, nuestras vidas fueron cambiando. Pero aun así, yo siempre fui tuya. La distancia no hizo que te dejara de amar, de pensarte, ni de soñarte… aun sabiendo que nos amábamos el destino quiso que nuestras vidas fueran separadas y distanciadas tantos años. Pero el amor que nos unió ese día, siempre estuvo latente dentro de cada uno de nosotros, y por eso hoy estamos juntos y puedo volver a decirte a los ojos… YO SOY TUYA…