Se de tus razones al no perdonarme,
exigiendo olvido a dos corazones
que les has prohibido llegar a adorase.
ya lo nuestro, se volvió peligro.
cuando permitiste, cuando permitimos;
con loco entusiasmo, caer al abismo,
donde sentimientos ya no son los mismos.
Dices... las pasiones y bajos instintos,
se posesionaron de nuestro cariño...
pero aun no es tarde, no debe importarte,
mucho menos culparte,
cuando por deseo tal vez te entregaste,
diciendo... te quiero, te amo...
porque amar, es eso, espíritu y carne;
Debes comprenderlo, amar es amarse..
y para entenderlo, y para entenderlo...
haz de prdonarme.